Exposición sobre el auge de la robótica

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    EFE

    La idea de un mundo dominado por robots puede provocar temor en mucha gente, pero a la vez despierta fascinación cuando se exhiben ejemplos que muestran el desarrollo que ha logrado esta rama de la ciencia en los últimos años, en especial cuando se trata de aparatos que interactúan con los niños.

    El Museo de Ciencia y Tecnología ha desplegado en un espacio de 500 metros cuadrados una experiencia interactiva llamada THINK ("Piensa"), donde personas de todas las edades podrán disfrutar hasta el próximo otoño de los principales avances científicos y tecnológicos de los últimos 100 años.

    El uso de robots en fábricas, en la ciencia médica y en guerras es casi cotidiano, mientras que en el cine y televisión abundan las películas sobre robots, buenos y malos.

    En la muestra del museo de ciencia pueden verse esos ejemplos, pero también maravillas como PLEO, un bebé dinosaurio de una semana de vida que puede "aprender" de sus experiencias y ambiente para desarrollar su personalidad.

    También están los R-One SWARM, robots que se comunican entre ellos y se mueven y comportan como bandadas de pájaros o un ejército de hormigas.

    Cuando reciben la orden de "dispersarse", "agruparse" o "sigan al líder", responden automáticamente, mantienen distancia entre sí y se alinean sin ayuda humana.

    A Lisbeth Núñez, el robot que más le gustó se llama Sphero, que se puede controlar con una aplicación instalada en una tableta o teléfono inteligente.

    La niña quedó impresionada con la exhibición y dijo que armará un robot en casa para que "actúe como una persona, que se mueva, hable, haga mis tareas escolares y limpie la casa", declaró.

    Su madre Ofelia expresó que la familia asistió en pleno a la muestra "para que todos tengan una mejor imaginación".

    Para la maestra de segundo grado María Lourdes Soto, de la escuela primaria George Washington, la experiencia permite que "los niños se motiven en la lectura, matemáticas y ciencias".

    Los adultos también pueden maravillarse con la "pared de los gestos" de 12 metros que responde a los movimientos, o con las pantallas táctiles interactivas de 2 metros y medio, así como con los documentales que muestra cómo la tecnología y las personas, trabajando juntos, pueden mejorar el mundo.

    "Queremos que la gente sepa cómo puede relacionarse con la robótica. En especial queremos enseñarles a los estudiantes que los robots son accesibles, y que las clases de matemáticas y ciencias permiten divertirse con la robótica", declaró a Efe el encargado del diseño de la muestra, John Beckman.