Atentado en Colombia mata a once

Ocho policías y tres civiles han perdido la vida.

Carlos Pinzón, Ministro de Defensa de Colombia.
Carlos Pinzón, Ministro de Defensa de Colombia.
Crédito: EFE
Por EFE 25 de agosto de 2014

BOGOTA - El número de muertos por el ataque dinamitero del miércoles en el puerto marítimo del Pacífico colombiano de Tumaco subió este jueves a once con el deceso de cuatro de los policías que habían resultado heridos, informaron autoridades regionales.
Los uniformados perdieron la vida en centros hospitalarios de Cali (suroeste) en los que habían sido ingresados anoche tras su evacuación por vía aérea desde esa terminal portuaria sobre las costas del océano Pacífico, en el departamento de Nariño.
"La situación es muy grave, porque sigue creciendo el número de muertos", expresó a Efe por teléfono el secretario de Gobierno de Nariño, Pedro Vicente Obando.
El funcionario precisó desde la zona del ataque que, con estos decesos, la deflagración de la bomba deja ya ocho policías y tres civiles muertos.
El ataque fue cometido con una carga de 50 kilos del explosivo anfo que fueron montados sobre la plataforma de una bicicleta adaptada para transporte de cargas y que el ministro colombiano de Defensa, Juan Carlos Pinzón, atribuyó a la guerrilla de las FARC.
El artefacto fue activado frente a la estación local de la Policía Nacional y causó destrozos y daños en cuatro cuadras a la redonda, advirtió el secretario de Gobierno de Nariño, región de la frontera sur con Ecuador.
Obando precisó a Efe que los heridos son ahora 24 policías y 37 civiles, entre niños, mujeres y hombres.
"Es muy terrible, toda la población está afectada", expresó el funcionario, quien se desplazó de Pasto, la capital regional, a Tumaco para asistir a un consejo de seguridad que será encabezado por el presidente Juan Manuel Santos.
Una avanzada del Ejecutivo, liderada por el ministro Pinzón, se desplazó al anochecer del miércoles al puerto junto a los altos mandos militares y policiales, para asumir la investigación preliminar de los hechos.
Además de reductos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), en la zona actúan facciones del también guerrillero Ejército de Liberación Nacional (ELN) y bandas criminales (bacrim), como el Gobierno denomina a las organizaciones de narcotraficantes herederas de la asociación paramilitar que se disolvió en 2006.
Esta confluencia armada ilegal llevó a Obando a plantear la hipótesis de que el atentado pueda haber sido cometido por una "combinación" de varios de ellos.