trata de personas

Autoridades: obligaron a sobrinas de trabajar en un Taco Bell y KFC y se quedaron con sus salarios

NBC Universal, Inc.

SALT LAKE CITY, UTAH- Una pareja fue acusada de trata de personas después de facilitar la inmigración ilegal de sus sobrinas y supuestamente ponerlas a trabajar y retenerles su salario, según documentos de corte.

Luis Mendez Portillo, y su esposa, Lesbia Figueroa Gallardo, fueron acusados de trata de personas con fines de trabajo, posesión de una escritura falsificada y posesión ilegal de documentos de identificación de otros.

Las dos víctimas se comunicaron con la policía el 23 de abril de 2023 y denunciaron que su tío adoptivo, Mendez, había hecho arreglos para que ambas vinieran ilegalmente a Estados Unidos en noviembre de 2022.

Una de las mujeres tiene un hijo con necesidades especiales, por lo que decidió venir a Estados Unidos para ganar dinero y enviarlo a Guatemala. Ella asegura que Mendez le dijo que conocía a unos "coyotes" y que la ayudaría a cruzar la frontera.

La mujer habría tomado aproximadamente $16,000 en préstamos de bancos guatemaltecos y envió la mitad del dinero a Mendez y la otra mitad fue al coyote. Cuando llegó a Salt Lake City en noviembre de 2022, su tío le dijo que le debía $20,000 por las tarifas de los coyotes y el cruce fronterizo.

Mendez habría mantenido en posesión los pasaportes guatemaltecos de ambas mujeres, identificación, ITIN y permiso de manipulación de alimentos y no se los devolvió.

La esposa de Méndez, Gallardo, le dijo que necesitaba pagar su deuda con su tío.

Las mujeres declararon que comenzaron a trabajar en Taco Bell donde Gallardo, era la gerente, y en un KFC donde trabajaba el hijo de Mendez. Una de las víctimas afirmó que ella nunca llenó ningún papeleo laboral, le pagaban mediante tarjeta de efectivo y nunca supo cuánto les pagaban porque los sospechosos administraban sus ganancias y controlaban las tarjetas de efectivo.

Además, una de las mujeres agregó que Mendez le dijo que, si no le pagaba lo que debía, le cortaría los dedos a su hijo menor y se los enviaría a su madre en una caja, según los documentos.

Los sospechosos no les permitían a las víctimas conseguir un teléfono celular y no le permitían estar sola en la casa ni en el trabajo. Gallardo mantuvo una supervisión directa y constante sobre ellas cuando trabajó en Taco Bell, y ni siquiera se le permitía hacer compras a menos que uno de ellos estuviera presente.

Los documentos dicen que, con base en la información anterior, existe evidencia sustancial que respalda los cargos y que es probable que el acusado huya de la jurisdicción del tribunal si es puesto en libertad bajo fianza.

Además, no existen condiciones de liberación razonablemente disponibles para garantizar la comparecencia del acusado ante el tribunal dado su estatus migratorio, dice el documento.

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