Obama estudia medidas de inmigración

Altos funcionarios del gobierno han compilado recomendaciones de grupos empresariales y otros defensores de la inmigración para hacer cambios contundentes al sistema.

Obama estudia medidas de inmigración
Crédito: Getty Images
Por AP 4 de septiembre de 2014

WASHINGTON -- El presidente Barack Obama estudia cambios clave en el sistema de inmigración de Estados Unidos a solicitud de grupos empresariales, de tecnología y de intereses especiales, una medida que pudiera restar impulso a las críticas republicanas en este año de elecciones de que Obama suele actuar solo en el tema migratorio.


Funcionarios federales y defensores de los inmigrantes dijeron que las medidas irían más allá de la esperada reducción en las deportaciones para algunos inmigrantes no autorizados, que Obama indicó aprobaría luego de que fracasaron los esfuerzos en el Congreso por sacar adelante las leyes de inmigración.


Tras numerosas reuniones recientes en la Casa Blanca, altos funcionarios del gobierno han compilado recomendaciones específicas de grupos empresariales y otros defensores de la inmigración, cuyo apoyo pudiera restar fuerza a los alegatos republicanos de que Obama se ha excedido en su autoridad para ayudar a personas que ya han infringido leyes de inmigración.


"El presidente no ha tomado una decisión sobre los próximos pasos, pero cree que es importante comprender y tomar en cuenta un amplio abanico de perspectivas sobre soluciones potenciales", dijo Shawn Turner, portavoz de la Casa Blanca.


Una de las solicitudes más importantes de los grupos empresariales y defensores de las familias es cambiar la forma en que se cuentan las tarjetas de residencia, que en lo fundamental significaría unas 800,000 visas adicionales el primer año, dicen los defensores de la inmigración.


El resultado beneficiaría tres aspectos: reduciría el cuello de botella en las visas para las empresas que buscan talento a nivel global, disminuiría el tiempo de espera para que los reclamados por familiares directos reciban su visa, que puede llegar a 25 años; y potencialmente reduciría los incentivos a la inmigración no autorizada al crear más rutas legales para los que desean venir al país, así como para los que ya están aquí.


Los asistentes de Obama han realizado más de 20 reuniones en meses recientes con grupos empresariales y de otros intereses para analizar las posibilidades. Se espera que el presidente anuncie en septiembre las próximas medidas a tomar.


Las opciones de Obama sin nuevas leyes en el Congreso son limitadas y sólo abordarían los obstáculos que los grupos empresariales dicen les impiden contratar a más empleados. Pero incluso así, funcionarios del gobierno dicen que estos grupos han exhortado a la Casa Blanca a simplificar el complejo sistema.


Los republicanos están trabajando para usar el tema de la inmigración y la ola de menores solos que llegan desde Centroamérica contra los demócratas en las elecciones legislativas de noviembre, bajo el argumento de que Obama y su partido socavan el estado de derecho.


"Creo que políticamente cambia las cosas porque no sólo se trata de un beneficio para los que han infringido la ley", dijo el ex representante federal Bruce Morrison, demócrata por Connecticut, quien redactó la ley de inmigración de 1990 y ahora cabildea a nombre de los grupos que representan a profesionales del sector tecnológico, ejecutivos empresariales y ciudadanos estadounidenses casados con extranjeros.


Matt Mackowiak, estratega republicano de Texas, dijo que las medidas sobre inmigración legal pueden llevar a las empresas a elogiar al presidente, aunque quizás no sea suficiente para persuadir a la comunidad empresarial de ponerse del lado de los demócratas en las elecciones de noviembre.


"Desde la perspectiva de la Casa Blanca, es una forma fácil de ganarse algunos puntos", dijo Mackowiak. "Y van a decir: `Nosotros hablamos de la sustancia, mientras que los republicanos alegan sobre el proceso' ".


Obama anunció en junio que, ante la falta de acción del Congreso en materia de inmigración, tomaría medidas por su cuenta para solucionar la mayor cantidad posible de problemas que pudiera en esta área. Desde entonces, los defensores de los aproximadamente 11 millones de personas que viven sin autorización en Estados Unidos han presionado por una reducción en las deportaciones, particularmente de los padres de menores nacidos en el país y padres de jóvenes autorizados a permanecer en el país a tenor con un programa anunciado por Obama en 2012.