Hispano busca forzar segunda vuelta en Chicago

Candidato hispano busca forzar segunda vuelta

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    EFE

    El candidato de origen mexicano a la Alcaldía deChicago, Jesús "Chuy" García, señaló que los habitantes de la ciudad quieren probar políticas con "otro sabor" y desalojar del poder al actual regidor, Rahm Emanuel.

    Para lograr ese cambio, el candidato deberá alcanzar este martes la meta de obligar a su poderoso rival a una segunda vuelta el 7 de abril, lo que a su entender sería "estratégico y significativo".

    "Una segunda vuelta quiere decir que el alcalde, con una enorme cantidad de dinero, sufrió en su popularidad y sus políticas no fueron aceptadas", expresó.

    La campaña de Emanuel ha gastado diez veces más en publicidad que García, con anuncios que incluyeron un llamado del presidente Barack Obama a votar por su exjefe de gabinete.

    Con ello, las últimas encuestas divulgadas este lunes le otorgan el 48.3 % de la intención de voto, por delante de García (26.5 %), y Bob Fioretti (15.2 %). Los aspirantes afroamericanos Willie Wilson y William "Dock" Walls no tendrían opciones de ir a una segunda vuelta.

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    Con un margen de error de 3.68 puntos porcentuales, Emanuel tendría posibilidades de ser reelegido, pero García está convencido de que los votantes mostrarán en las urnas su desconformidad con "la dirección que lleva Chicago".

    Afirmó que su falta de recursos se ha compensado con el trabajo de "miles de voluntarios" y presentaciones en debates televisados, "donde levantamos el ánimo de la gente y pusimos en práctica una fórmula para el triunfo".

    El candidato hispano, de 59 años, es oriundo del área rural del estado de Durango, México, y vive en Chicago desde 1965 cuando llegó con apenas 10 años.

    García destacó su vida de servicio público, como concejal, activista comunitario y miembro de la junta de comisionados del condado Cook, donde se asienta Chicago, lo que le ha permitido estar en contacto "con la gente común" de los distintos barrios.

    "Siempre me preocupé por avanzar políticas públicas alternativas, que traten la realidad de la gente marginada y de las minorías raciales y étnicas", aseguró.

    En su opinión, "hubo mucha desigualdad" en el desarrollo de Chicago, especialmente después de la crisis económica de 2008, y ahora la "gente busca otro sendero y yo pretendo ser la opción".

    El estilo combativo de gobierno de Emanuel le ha provocado problemas con la comunidad afroamericana que lo ayudó a ganar en 2011 y que ahora se queja de la falta de medidas efectivas para reducir la violencia callejera.

    Según García, "la gente siente que la dejan de lado, que el alcalde solamente tiene tiempo y recursos para los ricos y poderosos".

    "La gente quiere algo distinto", afirmó, y para ello ha tratado de formar una coalición multiétnica para trascender "las barreras tradicionales de una ciudad tan segregada como Chicago".

    "La gente quiere un alcalde que tenga mayor disposición de lidiar con los vecindarios", agregó.
    García, que vive en el barrio mexicano La Villita del suroeste de la ciudad y uno de los más azotados por las pandillas, señaló que su conocimiento de primera mano de la realidad y experiencia le permitirían crear un nuevo programa de gobierno.

    También reconoció el "propósito histórico" de esta elección de colocar por primera vez a un hispano al frente del gobierno municipal, y dijo en tono de broma que Chicago podría ser llamada en el futuro "ChuyCago".

    A su entender, la comunidad latina de más de dos millones de personas en el área "es respetada y admirada" y la gente estaría dispuesta a "probar otro sabor".

    "Hay curiosidad de parte de muchos, más allá de la comunidad latina, sobre lo que significaría este acontecimiento, y he recibido el apoyo de grupos con los que me puedo conectar por mis raíces como inmigrante", concluyó.