De dreamer a futbolista profesional: su increíble historia

Fue el primer indocumentado en ser contratado por un equipo profesional de fútbol.

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    Un dreamer que hizo su sueño realidad

    Miguel Aguilar, un mediocampista de 25 años, ha sido una figura clave para el Galaxy de Los Ángeles. (Publicado sábado 13 de octubre de 2018)

    Miguel Aguilar, un mediocampista de 25 años, ha sido una figura clave para el Galaxy de Los Ángeles, pero detrás de todo su éxito se esconde una historia de sacrificio y pobreza que comenzó en Ciudad Juárez, México.

    “Siempre  desde que estaba niño tenía una pelota y desde niño le decía a mi mamá que algún día me vería en la ‘tele’ y que sería profesional”, dijo Aguilar en una entrevista con Telemundo.

    Pero Juarez también era una ciudad violenta, tierra de mujeres desaparecidas y campo de batalla de narcotraficantes.

    “La violencia siempre fue parte de mi niñez”, dijo Aguilar.

    A los 11 años Aguilar y su pequeño hermano huyeron del país como indocumentados.

    “Me metí a una troca con mi hermano y mi abuelo y manejamos desde Juarez hasta Sacramento (California) y así comenzó mi vida en los Estados Unidos”, recordó Aguilar.

    Aguilar aprendió inglés y pronto se graduó de la universidad. Pero el fútbol nunca lo dejó y en el 2015, fue seleccionado en el “superdraft” de la MLS (Liga profesional en EEUU de fútbol), convirtiéndose en el primer atleta indocumentado en ser contratado por un equipo profesional de fútbol.

    “El sueño que se veía inalcanzable por momentos por fin lo había realizado y fue uno de los días más felices de mi vida”, dijo Aguilar.

    Todo parecía ir bien en la carrera de Aguilar, quien desde el 2013 estaba amparado por el beneficio migratorio conocido como Acción Diferida (DACA), hasta que llegó a la Casa Blanca el presidente Donald Trump.

    “Fue difícil […] mi primer año tuve que perder un partido porque estaba renovando daca”, recordó Aguilar. No podía salir a entrenar con el equipo por que técnicamente estaba como indocumentado otra vez y no tenía permiso de trabajar”.

    Aguilar, como otros cientos de miles de “Dreamers”, vivió con desesperación la batalla contra el programa DACA, pero casarse con su novia de la secundaria le cambió la vida. Hoy, ya legalizado, lucha por inspirar a otros indocumentados a no rendirse.

    “Muchos tienen sueños de ser doctores, abogados, licenciados… el mensaje es el mismo, sigue lo que tu ames y no tomes no por respuesta”.

    Aguilar hoy pelea por su puesto en el Galaxy, pero su misión en la vida ya no es solo meter goles, sino dar a conocer su historia y el valor de los Dreamers.

    “Batalle, fui indocumentado y tuve muchos obstáculos para llegar aquí, fue la perseverancia la que me ayudo”, dijo Aguilar. “Uno no pierde hasta que se rinde”.