Chicago se despide de Joan Sebastian en Pilsen

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    Karla Leal

    Con una vigilia, Pilsen el que fue un día el barrio mexicano en donde Joaquin Sebastian vivió en Chicago, le rendió honor la noche del lunes luego de fallecer tras perder su batalla contra el cáncer.

    Residentes en Pilsen dicen que Joan Sebastian llegó a Chicago a finales de los años 70, y en trabajó como mesero en lo que ahorraba dinero para poder grabar su primer disco.

    Sebastian supuestamente vivió en una residencia ubicada en el 2036 de la calle 18 y Hoyne en lo que actualmente es un lote badío. 

    Chicago llora la muerte de Joan Sebastian

    Chicago llora la muerte de Joan Sebastian
    El cantante vivió en Pilsen el barrio mexicano en Chicago durante un período de su vida para ahorrar dinero, hoy sus residentes honran su memoria. (Publicado martes 14 de julio de 2015)

    Sus suegros- como cuentan los residentes- vivían en la misma cuadra entre la calle 18 y Damen. Fue en esta casa en donde nacieron los primeros tres hijos del cantante. 

    Vecinos cuentan que el cantante en varias ocasiones visitaba esta calle cuando venía a Chicago. 

    El locutor de la estación de radio "La Ley 107.9"  Rafael Pulido mejor conocido como “El Pistolero" cuenta que fue en Chicago en donde el cantante dio sus primeros “pininos” en el mundo de la música.

    [Adiós a Joan Sebastian]

    Chicago fue la ventana al mundo en donde Sebastian probó suerte antes de empezar su carrera profesional.

    Según las periodistas del portal web Excelsior, cuando Joan Sebastian vivió en Chicago se ganaba la vida como vendedor de carros.

    Hizo comerciales de radio y trabajó para la televisión local. Empleo como cantante tuvo muy poco y por cada presentación ganaba tan sólo 50 dólares.

    [El último concierto de Joan Sebastian en Chicago]

    Fue hasta que un promotor en Texas lo contrató para presentarse en diversos recintos con un sueldo de mil dólares diarios cuando decidió abandonar los autos.

    Hoy residentes en Pilsen lamentan su muerte pero lo recuerdan en cada esquina por donde una vez caminó o hasta en objetos cotidianos como  tarjetas de llamadas con la cara del "Rey del Jaripeo" vendidos en uno de los barrios mexicanos más importantes en los Estados Unidos.