Maryland: Culpan a los estudiantes

La organización nativista “Federation for American Immigration Reform” (FAIR), culpa a los estudiantes de las pérdidas del estado.

Maryland: Culpan a los estudiantes
Por Eduardo Carrasco 21 de julio de 2014

Como parte de su estrategia para aislar y "auto deportar" inmigrantes de EE.UU. la organización nativista “Federation for American Immigration Reform” (FAIR), culpa a los estudiantes que están indocumentados, y a los documentados pero que tienen padres indocumentados, de ser responsables de las cuantiosas pérdidas de los contribuyentes del estado de Maryland.


Sin embargo, el informe titulado "El Costo de los Inmigrantes Ilegales de los Mary landeses", erróneamente se refiere a la educación de estos estudiantes como "un costo" atribuible a la inmigración ilegal. Lo cierto es que los gastos en educación a los que se refiere FAIR, son, en realidad, una inversión en el futuro de la fuerza laboral EE.UU. y de su base tributaria. Es pues una inversión a largo plazo en estudiantes que se convertirán en trabajadores contribuyentes a las arcas fiscales del país. Así es como devolverán el dinero que invirtió el estado en ellos.


Según los cálculos de FAIR, los inmigrantes indocumentados le cuestan al estado de Maryland $1.9 billones al año. Sin embargo $1.3 billones de este gasto equivale al 68% de estudiantes del K-12, que son hijos de inmigrantes indocumentados, de los cuales el 69% son ciudadanos americanos.


Cómo justifica la decisión de incluir a estos niños, con ciudadanía Americana, en sus estimados financieros? Aplicando una lógica por demás retorcida:


Según FAIR: como los niños nacidos en EE.UU. no son deportables como sus padres, tampoco ellos no estarían viviendo en Estados Unidos, a costa de los contribuyentes norteamericanos, si sus padres fueran desterrados del territorio americano por vivir acá ilegalmente. Por lo tanto si los padres dejan el país voluntariamente o involuntariamente, esos niños, que normalmente tienen la nacionalidad de los padres, los acompañarían en su destierro.


Es decir: no podemos deportar a los niños nacidos acá porque son Americanos, pero si deportamos a sus padres nos deshacemos de ellos también. FAIR mantiene el mismo argumento en el caso de los estudiantes no autorizados, en particular aquellos graduados del secundario que podrían calificar para pagar las mismas matriculas en los Colleges y las Universidades estatales que los nativos, de acuerdo a la propuesta del "Dream Act." La cual fue aprobada por el gobierno de Maryland. Según FAIR, no solamente son estos jóvenes un "gasto" sino sujetos de deportación. Aun cuando EE.UU. es el único país que ellos conocen como hogar en sus vidas.
Este argumento tiene sus raíces en la caprichosa estratégica del desgaste "a través del reglamento" y que consiste en hacerle la vida imposible al inmigrante indocumentado con la esperanza de que se "autodeporte" y se lleve a sus hijos consigo. Sin embargo la realidad es muy diferente porque son precisamente las familias indocumentadas con hijos norteamericanos que están firmemente establecidos en el país, las que tienen la convicción de evadir las regulación represivas y quedarse.


Lo cierto es que la mayoría de los estudiantes de las familias indocumentadas se van a convertir el trabajadores americanos, consumidores, contribuyentes y empresarios cuando crezcan. Por lo tanto la economía norteamericana debe asegurarse que estos niños sean educados porque así podrán incrementar su productividad, su poder de compra, y ser importantes contribuyentes a lo largo de su vida adulta.


Evidentemente el sistema contable del reporte de FIAR deja mucho que desear, porque no considera el impacto de los contribuyentes; lo cual, evidentemente, no es precisamente una prioridad para ellos.


Al final del informe se revela el verdadero propósito ideológico de FAIR. Aqui la conclusión de la agrupación es por demás surreal: FAIR enumera una serie de costos adicionales que esta relacionados con la inmigración indocumentada, tales como: "el impacto negativo en el ambiente educativo de la presencia de niños con un limitado conocimientos del ingles". Este argumento plantea erróneamente que los niños no pueden aprender un idioma aparte de su idioma natal y lo que es peor FAIR hace extensivo este argumento a todos los niños extranjeros en general, no solamente a los no autorizados".


Esta xenofobia obviamente demuestra lo que esta detrás de los informes de FAIR una organización carente de toda razón y buen juicio.