Más de mil indocumentados podrían salvarse

Todo como parte de una promesa del gobierno de Obama.

Más de mil indocumentados podrían salvarse
Crédito: Getty Images
Por AP 27 de agosto de 2014

WASHINGTON - El gobierno del presidente Barack Obama recomendó cancelar los procesos de deportación de más de 1,600 inmigrantes sin permiso de estancia en el país y detenidos en Denver y Baltimore, que no representan un riesgo a la seguridad de la nación ni una amenaza pública, dijo el jueves un funcionario del Departamento de Seguridad Nacional.


Las recomendaciones ocurren después de una revisión de 11,682 casos pendientes que involucran a inmigrantes no encarcelados por autoridades federales, como parte de una promesa del gobierno de Obama de enfocar los esfuerzos de deportación en personas que, además de encontrarse sin permiso en la nación, fueran delincuentes y representaran una amenaza a la seguridad nacional o pública.


Según cifras preliminares compartidas con The Associated Press, se revisaron 7,923 casos en Denver y los funcionarios recomendaron cerrar 1,301 de ellos. En Baltimore, se recomendó el cierre de 366 de los 3,759 casos revisados.


El funcionario, quien pidió no ser identificado debido a que las cifras preliminares no han sido reveladas públicamente, señaló que la recomendación de cancelar los casos de deportación depende de que los inmigrantes resulten limpios de delitos tras una revisión exhaustiva de sus antecedentes, la cual incluirá datos biométricos, como huellas dactilares.


Desde inicios de diciembre, las listas de casos en la corte de inmigración en Denver y Baltimore fueron suspendidas mientras los funcionarios hurgaban en todo el rezago de deportaciones pendientes. Mientras tanto, también fueron revisados los casos en otras jurisdicciones, aunque las cifras de esas revisiones no han sido reveladas.


El gobierno de Obama anunció en agosto que serían revisados aproximadamente 300,000 casos pendientes de deportación y que los casos de los inmigrantes que no fueran delincuentes y de quienes no representaran una amenaza a la seguridad pública o nacional probablemente serían congelados indefinidamente.


Críticos de la revisión y política de discrecionalidad han dicho que el presidente Obama está eludiendo al Congreso para cambiar las políticas de inmigración.