Rodney King, cuya imagen dio la vuelta al mundo en 1991 cuando era golpeado por la Policía de Los Angeles, fue encontrado muerto en el fondo de la piscina de su casa. Tenía 47 años.
King, un hombre de raza negra en ese entonces de 25 años, huyó de la policía luego de que intentaran atraparlo por exceso de velocidad.
Cuando King finalmente se detuvo, los policías lo sacaron de su automóvil y se “turnaron para golpearlo con sus palos como si fueran bates,” informó el New York Times cuatro días después del incidente.
Se le acusó de haber intentado alcanzar el arma de uno de los agentes, aunque ese evento, supuestamente ocurrido al principio del altercado, no fue capturado en video.
En una entrevista posterior, King admitió que al estar en libertad condicional temía ser devuelto a prisión por violaciones del régimen.
El incidente, excepto por los primeros minutos, fue grabado por George Holliday, un videoaficionado y dio la vuelta al mundo, convirtiéndose en un importante argumento para los activistas pro-minorías de Los Ángeles, y de Estados Unidos en general.