Exigen mayor ayuda legal para niños

Una organización pro inmigrante de Chicago reclamó a las autoridades federales crear una infraestructura legal para asistir a niños que cruzan la frontera.

Una madre y sus hijos recogen ropa recibida en Arizona para asistir a los niños que cruzaron la frontera.
Una madre y sus hijos recogen ropa recibida en Arizona para asistir a los niños que cruzaron la frontera.
Crédito: EFE
Por EFE 24 de septiembre de 2014

El Centro Nacional de Justicia Inmigrante de Chicago reclamó este viernes al gobierno estadounidense la creación de una infraestructura legal para enfrentar la crisis provocada por la oleada de niños centroamericanos no acompañados en la frontera con México.


En un comunicado, la directora ejecutiva del centro, Mary Meg McCarthy, declaró que la situación de los niños que cruzan solos la frontera hacia Estados Unidos se ha convertido en "una crisis de refugiados y en una emergencia humanitaria" que continuará aumentando la necesidad de servicios legales.


McCarthy, que estuvo recientemente en la base Lackland de la Fuerza Aérea (San Antonio, Texas), donde se aloja a 1,200 niños, dijo que, sin asesoramiento legal, "estos menores vulnerables deben navegar solos el sistema legal".


En su opinión, la mayoría calificaría para recibir protección legal, pero faltan abogados para atenderlos.


Según McCarthy, la comunidad legal se movilizará para responder a la necesidad urgente de servicios, pero correspondería al Gobierno ofrecer más apoyo a los menores indocumentados.


El centro reclama que se establezca un programa nacional de servicios legales para ofrecer información a los niños sobre sus derechos y realizar evaluaciones individuales.


Además, la creación de una línea directa para conectar a los menores con abogados después de que abandonan los refugios y la designación de letrados para representarlos en la corte.


Igualmente abogó por el aumento de fondos para contratar y capacitar a jueces de inmigración para que entiendan mejor los problemas que enfrentan esos niños, que en su mayoría proceden de Guatemala, El Salvador y Honduras.


Según las últimas proyecciones, se estima que en 2014 entrarán ilegalmente al país unos 60,000 menores, la mayoría de ellos provenientes de Honduras, Guatemala y El Salvador, una cifra 10 veces mayor en comparación con 2011.