Están en todas partes. Las famosas los lucen en las entregas de premios y las colecciones más importantes de la temporada muestran esta tendencia. Los colores metalizados son tendencia en el invierno y lo serán también en la primavera, de la cabeza a los pies. Aprende a agregarlos a tu look:
La variedad de diseños en los que se usan los metalizados te permite lucir esta tendencia en todo momento del día, así que atrévete a incorporarlos a las salidas por la tarde y el atuendo para la oficina.
La mayoría de los diseñadores reserva los metalizados para la ropa entallada, como una forma elegante y divertida de destacar lo mejor de tu silueta. Piensa en cuál es tu fuerte: ahí debe estar el brillo.
No es sólo la ropa. Los accesorios, que se usan grandes, se lucen mejor en estos colores. A los clásicos dorado, plateado y bronce suma rojos, púrpuras y azules en versiones metalizadas, y tus complementos atraerán todas las miradas.
El metal se instala en los ojos. Las sombras en fríos plateados y azules se usan difuminadas por todo el párpado. Recuerda que el acento del maquillaje debe estar en un solo punto de la cara, de modo que si eliges metalizar tus ojos, usa labiales suaves.
La ropa metalizada se ve perfecta con sandalias de tipo gladiador o plataformas muy altas. O puedes optar por lo contrario y ponerte sandalias, stilettos o zapatos de lazo en el talón en estos tonos, y un vestido algo más sencillo.
El secreto está en el equilibrio. Si usas un vestido metalizado, sé muy discreta con el maquillaje y los accesorios; si te pones una prenda entallada en esta tendencia, combínala con otra holgada en blanco o tonos neutros; si usas grandes accesorios brillantes, el resto del outfit debe ser blanco, negro, neutro o pastel.