Cuando en nuestro cutis aparecen imperfecciones que preferiríamos disimular, los correctores llegan al rescate. Sin embargo, aplicarlos tiene su ciencia, pues equivocarte con ellos puede arruinar tu imagen.
¿Cómo pueden ayudarme?
A diferencia de lo que muchas personas creen, los correctores, además de utilizarse para cubrir las ojeras, pueden ayudarte a hacer menos aparentes otras imperfecciones como enrojecimientos, cicatrices, granitos, venitas marcadas y manchas; el secreto está en elegir la versión adecuada, ya que existen presentaciones líquidas, en crema y de diferentes colores.
En general, el secreto para una aplicación correcta y efectiva es utilizar mínimas cantidades y difuminarlas muy bien con esponja o con tus dedos limpios, de lo contrario, lejos de disimular la imperfección, puedes terminar llamando la atención sobre ella.
Para que el corrector cumpla su función, es preferible que sea un tono más claro que la base de maquillaje; mientras que los de color verde son especialmente útiles para corregir rojeces.
Irene Giordano, del portal IniciativaT.com te da en este artículo todos los tips que necesitas para elegir el corrector ideal y aplicarlo con acierto.