Nuevo año traería nuevos hábitos
PUBLICADO: 3 de enero de
2008, a las
11:35 am (centro)
Con el nuevo año, los montones de ceniceros se guardaron por última vez, y los recesos para prender un cigarrillo, para los empleados que no dejan el hábito, se programaron para las afueras. En el Centro de Entretenimientos Kristof colgaron una banderola advirtiendo a los fumadores que no salgan, para que no estropeen los zapatos de bolear.Desde ayer, Illinois es el vigésimo segundo estado que prohíbe fumar en los bares, restaurantes y estadios deportivos.Horas más tarde, fumadores consuetudinarios se apiñaban afuera para echar una bocanada a pesar del frío, y muchos de ellos juraban que dejarían el hábito. Ante las nuevas restricciones, las gélidas temperaturas y el perenne atractivo de las resoluciones de Año Nuevo, muchos dijeron que éste parecía un momento tan bueno como cualquier otro para dejar de fumar.Las amplias restricciones aplican a todos los edificios públicos, dormitorios universitarios y la mayoría de los comercios. Al hacerlo, la prohibición conecta una serie de parches de prohibiciones locales antitabaco, que fueron promulgadas en su mayoría en la región de Chicago en años recientes.Los fumadores ya no pueden prender un cigarrillo a menos de 15 pies de las entradas o ventanas abiertas de un edificio, de acuerdo con una ley que entró en vigor en julio. Quienes no cumplan con la ley se arriesgan a una multa de $100 a $250 para el individuo, y de $250 a $2,500 para el comercio. Hay excepciones para las tabaquerías y los salones de narguiles donde no se despachen comidas ni bebidas alcohólicas. Ciertas habitaciones y salas privadas o semiprivadas en los hoteles, albergues de atención a largo plazo y asilos también están exentos.El que la nueva ley -elogiada por defensores de la salud y denominada "una pequeña pesadilla" por muchos dueños de bares y restaurantes- pudiera alentar a los fumadores a dejar el cigarrillo, todavía no está del todo claro.En Illinois, funcionarios de salubridad, emplastonaron los bares y los restaurantes con información acerca de cómo dejar de fumar y kits de cese, antes del 1 de enero. Muchos fumadores lo intentan un promedio de siete veces antes de que logren conseguirlo con éxito, dijo Joel Africk, presidente de la Asociación de Salud Respiratoria del Chicago Metropolitano. Sin el olor del tabaco en el ambiente de los bares, clubes o boleras, dejarlo pudiera ser más fácil ahora.Afuera del Schoolyard Tavern & Grill, al norte de Chicago, el fumador Luis Félix le restó importancia a la inconveniencia de ahora que exige salir del bar para echar humo. Félix, de 31 años, dice que ya acostumbra a disculparse cuando anda con los amigos y se aparta para fumar."Me pareció más bien algo curioso. Pero no es tan gran cosa, cuando en Irlanda, en Nueva York y en LA pueden hacerlo”, dijo Félix. El 1 de enero, Francia y 11 de los 16 estados alemanes se convirtieron en las nuevas regiones europeas que restringen el consumo de cigarrillos a los cafés, bares y restaurantes.Las consecuencias de semejantes prohibiciones para la rentabilidad de los comerciantes y sus responsabilidades cotidianas aún no están claras. Los propietarios de restaurantes y bares ahora tal vez tengan que considerar barrer las colillas que queden frente a las puertas, y controlar cualquier ruido adicional."A fin de cuentas, decidirán cómo se sienten al final del año, cuando vean en cuánto quedaron sus ingresos”, dijo Sheila O'Grady, presidenta de la Asociación de Restaurantes de Illinois.
